Hoy os contamos la similitudes y diferencias de dos de las bebidas espirituosas que más han dado que hablar: El tequila y el Mezcal.

El origen del mezcal lo encontramos en el estado de Oaxaca, localizado al sur del país, la producción de esta bebida está protegida por la denominación de origen por lo que solo se puede fabricar en los siguientes estados:  Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Tamaulipas, Durango, San Luis, Guanajuato y Zacatecas.

Por otro lado el origen del tequila estaría situado en el estado de Jalisco. Más concretamente en la ciudad de la que toma su nombre: Tequila, cuya localización se encuentra al oeste del país. Esta bebida también esta protegida por la denominación de origen. Solo puede producirse en estos estados: Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Tamaulipas y Jalisco.

El mezcal se produce de manera artesanal y utilizando un 100% de agave.

Es en el proceso de elaboración donde encontramos diferencias significativas entre ambos. Por ejemplo el mezcal se produce utilizando en su elaboración tres variedades de agave: Agave Potatorum, Agave Angustifolia Haw y Agave Esperrima Jacobi. Mientras que para la elaboración del tequila solo se utiliza la variedad Agave Tequilana Weber, comunmente conocido como agave azul.

El Agave Tequilana Weber. Tequila vs Mezcal

Ágave Tequilana Weber. Más conocido como Ágave Azul

También cabe destacar que el mezcal se produce de manera artesanal. Hecho a mano y utilizando un 100% de agave, sin añadir ningún tipo de químicos. Por contrapartida, el tequila esta más industrializado. Y además puede estar hecho partiendo de un mínimo de 51% de agave, cumplimentando el otro 49% con otro tipo de sustancias. No obstante podemos encontrarnos con tequilas hechos de un 100% de agave, añejados cuidadosamente, y que nada tienen que envidiar a los mejores whiskies, cognacs o rones del mercado.

Los tequilas más comercializados están muy industrializados.

La mala fama que suele acompañar al tequila como bebida “peleona” viene muy de la mano de la mala costumbre de beberlo en chupitos o “shots” de un solo trago acompañado de sal y limón. Esto es debido, principalmente a que los tequilas más comercializados están, como dijimos antes, muy industrializados. Pero un buen tequila añejado no debe tomarse de un solo trago. Sería un sacrilegio perderse todos los matices que pueden aportarnos estos fantásticos destilados.

El mezcal por otro lado nunca se toma de una sola vez. Es una bebida para disfrutarla lentamente y apreciar todos sus matices. En el servicio se suele acompañar con rodajas de naranja y sal chilada.

Desde Gatsby Cocktail Club os invitamos a que vengais a probar estos dos destilados y aprecieis por vosotros mismos las diferencias.

Y tú… ¿Con cual de los dos te quedas?