¡Nos encanta el tequila, eso seguro que lo sabéis! Es un destilado que nos permite jugar mucho a la hora de hacer cócteles pero no solo nos gusta para combinados; también nos encanta solo, siempre y cuando sea un buen tequila.

Hoy queremos contaros algunas cosas sobre el tequila que igual no sabéis.

Estas son algunas de las cosas que más nos han sorprendido. ¡Vamos al lío!

  1. El tequila se hace con agave, una planta que cuenta con numerosas propiedades medicinales como analgésico o cauterizador para la garganta. Como dato curioso, en 1918 hubo una epidemia de gripe en México y los médicos ordenador a los enfermos beber tequila con limón y sal para acabar con este mal. El agave tiene su origen es la región árida que hoy se encuentra repartida entre el norte de México y el sur de EE.UU.
Solo en cinco estados se puede fabricar el tequila

Solo en estos cinco estados se puede fabricar el tequila

  1. Este destilado tiene denominación de origen y solo puede llamarse tequila si se produce en Jalisco, Nayarit, Guanajuato, Michoacán y Tamaulipas y está protegido como patrimonio mexicano.

El tequila puro es el que cuenta con un 100% de azúcares derivados del agave.

  1. Podemos encontrar más de 300 especies de agave pero solo se usa el agave azul tequilana weber para producir tequila. Esta planta tarda alrededor de 6 años en madurar. Además para que se considere tequila tiene que usarse mínimo un 51% de agave y el resto puede venir de otras fuentes como el azúcar o el alcohol.

    Planta del agave azul, de la que se obtiene el tequila

    Agave Azul, el único agave del que se obtiene el tequila

  1. Podemos encontrar dos tipos de tequila, puro y no puro. El puro es el que cuenta con un 100% de azúcares derivados del agave mientras que el no puro cuenta con mínimo el 51% de azúcares derivados del agave. La persona que se encarga de preparar el agave para su procesamiento es conocida como “jimador”, cortando las pencas y el tallo subterráneo.
  1. El tequila es bajo en calorías además ayuda a disminuir el apetito y disolver grasas. Un “shot” tiene aproximadamente 64 calorías. Además no produce resaca y es que cuando se elabora solo con agave no pasa por ningún proceso químico. El destilado perfecto para los que quieren guardar la línea después de los excesos. 
  1. El nombre que se usa para denominar al típico vaso de chupito para tequila es “caballito”. El nombre viene de tiempo atrás cuando los rancheros llevaban un vaso colgando para servir este destilado mientras paseaban a caballo. Muchos aseguran que un caballito es perfecto para dormir bien y evitar el insomnio.
Caballito, el típico vaso para beber shots de tequila

El Caballito, el típico vaso para beber shots de tequila

Hace relativamente poco se han encontrado ollas de tiempos prehispánicos

  1. El primer coctel hecho con esta bebida es el Tequila Sunrise, el amanecer con tonos rojizos y anaranjados. Está hecho a base de tequila, zumo de naranja y granadina y lleva un garnish de cereza en almíbar y una rodaja de naranja. Y, por supuesto, lo puedes tomar en Gatsby.
  1. La historia “oficial” del tequila dice que las culturas prehispánicas bebían jugo de agave fermentado, pero los españoles fueron los que les enseñaron a destilar. Hace relativamente poco se han encontrado ollas de tiempos prehispánicos que hacen pensar que si conocían el arte del destilado, y por tanto ya sabían como destilar antes de que llegaran los españoles.

¡La mejor forma de distinguirlo es probando y notando sus diferencias!

Uno de nuestros tequilas favoritos es el Patrón reposado, lo descubrimos en una escapada a Sitges cenando en un restaurante Mexicano mientras bebíamos Margaritas. ¡Sin duda fue un acierto cenar con Margaritas! El tequila Patrón está elaborado con agave azul y tiene un sabor espectacular, os recomendamos probar el Patrón Sour o el Margarita. ¡os aseguramos que os encantará! También tenemos otros que nos gusta mucho como el Don Julio añejo y por supuesto, nuestro amado Espolón reposado. Cuando un tequila es reposado tiene un añejamiento de 6 a 9 meses en barricas de roble blanco y si es añejo se deja reposar de 1 a 5 años en barricas de roble blanco antes de ser embotellado. 

¡La mejor forma de distinguirlo es probando y notando sus diferencias! Os esperamos en Gatsby, en el centro de alicante con muchas novedades y cócteles ricos.